Impresionante vídeo del rover Opportunity en el que podemos ver una puesta de Sol en Meridiani Planum, Marte. La secuencia fue grabada los días 4 y 5 de noviembre usando la cámara panorámica de la sonda:
En el planeta rojo, los amaneceres y puestas de Sol son azules, a diferencia de los terrestres. La causa de este fenómeno es la misma responsable de los cielos azules en nuestro mundo: la dispersión Rayleigh. La atmósfera de Marte es muy tenue, así que sólo durante el alba y el ocaso la luz solar atraviesa suficiente cantidad de aire para que este fenómeno sea relevante. Si no fuera por la presencia de polvo en suspensión, el cielo marciano sería básicamente negro azabache, a excepción de los momentos en los que el Sol se encuentra cerca del horizonte. Sin embargo, el polvo refleja las longitudes de onda más largas de la luz solar, de ahí el característico color marrón-rosáceo-rojo del cielo de Marte.
Además, el pasado 9 de noviembre Opportunity también filmó a Fobos eclipsando parcialmente el Sol (en Marte, todos los eclipses son parciales):
A diferencia de su hermano comatoso Spirit, Opportunity se encuentra en perfecta forma y recientemente pasó al lado del cráter Santa María, de 90 metros de diámetro, obteniendo unas hermosas vistas:
Santa María visto por Opportunity (NASA).
Santa María visto por la MRO desde la órbita (NASA).
Siempre pienso en todo lo que podríamos saber sobre el planeta rojo si hubiésemos mandado más parejas de sondas como Spirit y Opportunity.
La sonda Viking 1 estuvo en funcionamiento sobre la superficie de Marte 6 años y 116 días. Hoy, el pequeño rover Spiritha superado esa cifra, convirtiéndose en el objeto humano que más ha durado sobre el planeta rojo.
O no. El problema es -como bien nos cuenta Emily Lakdawalla- que nadie sabe con seguridad cuántos días (o "soles" marcianos) resistió el Viking 1, ya que al final de su vida útil sólo se comunicaba una vez por semana con el control terrestre. En definitiva, es posible que la Viking 1 sobreviviese una semana después de su "muerte" oficial, por lo que habrá que esperar al próximo día 6 de mayo para confirmar a Spirit como el objeto marciano más longevo.
Pero, para complicar las cosas, Spirit se encuentra hibernando -o quizás completamente desactivado- en la actualidad, intentando sobrevivir así al invierno marciano. Recordemos que el pobre Spirit ya no puede moverse por la superficie y está situado en la localización denominada Troy, en la cara oeste de la zona apodada Home Plate. La última comunicación con la Tierra tuvo lugar el pasado 22 de marzo y deberemos esperar unos tres meses para, con suerte, volver a tener noticias del pequeño robot. Por otro lado, el próximo 20 de mayo Opportunity, que se encuentra vivito y coleando, superará la marca de 6 años y 116 días, superando el posible récord alternativo del Viking 1 el 27 de mayo. Si no volvemos a saber nada de Spirit, Opportunity tendrá el honor de convertirse en la máquina más duradera que haya pisado Marte.
El rover Opportunity ha superado los 20 km recorridos sobre la superficie marciana desde que aterrizó el 25 de enero de 2004. Aunque en un principio sólo debía durar tres meses, Oppy lleva ya 2191 días marcianos (soles) dando guerra en Meridiani Planum.
Imagen de Meridiani Planum. Las colinas del horizonte forman parte del borde del cráter Bopolu a 65 km de distancia (NASA).
Precisamente, hace poco que el JPL hizo pública una imagen del pequeño rover visto desde la órbita por la MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) junto al cráter Concepción el 13 de febrero:
Opportunity junto al joven cráter Concepción (NASA).
El cráter Concepción visto desde la superficie por Opportunity (NASA).
Mapa de la travesía de Opportunity (Google/NASA/Unmannedspaceflight.com).
Veinte kilómetros no son muchos, pero en este caso, son veinte kilómetros que han revolucionado nuestro conocimiento sobre el Planeta Rojo.
El 3 de enero de 2004 aterrizaba en la superficie del cráter Gusev una sonda con un vehículo robot en su interior. Era el cuarto artilugio humano que se posaba con éxito en Marte, tras las Viking 1, Viking 2 y Mars Pathfinder. Hoy se cumplen seis años de aquella hazaña que nos tuvo pegados al ordenador durante horas contemplando la NASA TV. Desde entonces, Spirit nos ha mostrado un planeta nuevo, dinámico y diferente. Aunque la zona de aterrizaje -un cráter esculpido por acción del agua- debía ofrecer pruebas claras de un pasado con un clima más húmedo y cálido, para decepción de todos Spirit se encontró con un paisaje de rocas volcánicas. Es por eso que en estos seis años Spirit ha permanecido quizás tras la sombra mediática de su hermano gemelo Opportunity, el cual descubrió evidencias claras de la presencia de agua líquida en Meridiani Planum, en el otro extremo del planeta. Pero no por ello la misión de Spirit ha sido menos interesante, pues hemos podido estudiar el clima y la geología de las colinas marcianas de forma directa durante seis años, batiendo el récord de duración de las sondas Viking, que estuvieron activas -pero inmóviles- durante "sólo" cuatro años.
Seis años ya (NASA).
La misión MER (Mars Exploration Rover) fue una respuesta política de la NASA ante la debacle resultante de la pérdida en un mismo año de la Mars Climate Orbiter (aquella que se quemó en la atmósfera marciana por confundir libras con kilogramos) y la Mars Polar Lander. Se decidió entonces lanzar una misión que volviese a capturar la atención del público de la misma forma que la Mars Pathfinder lo había logrado en 1997. No en vano, los MERs emplearon la tecnología de airbags y retrocohetes de esta misión, así como su mismo escudo térmico. Pronto la NASA optó por mandar dos rovers en vez de uno para garantizar el éxito de la misión, una decisión que ha demostrado ser más que acertada.
Hoy Spirit se encuentra atrapado en las Colinas Columbia por culpa de los achaques de la vejez que le impiden moverse adecuadamente. Es muy posible que este cumpleaños sea el último que pueda celebrar la venerable sonda, lo que no está nada mal teniendo en cuenta que fue diseñada para explorar Marte durante tres meses solamente.
Sin embargo, es curioso cómo cambian las cosas. Cuando Spirit despegó hacia el planeta rojo existían serias dudas sobre la presencia de grandes depósitos de hielo fuera de los polos o sobre hasta qué punto el clima marciano fue más húmedo en el pasado. En estos seis años, los datos de las sondas orbitales (Mars Global Surveyor, Mars Reconnaisance Orbiter, Mars Odyssey y Mars Express), así como los resultados de la sonda Phoenix y, por supuesto, los propios MERs, nos han ofrecido una imagen de Marte muy distinta. Hoy sabemos que existe hielo de agua en enormes cantidades a muy poca profundidad (en algunos casos, unos pocos centímetros), sabemos que hay incluso glaciares lejos de las regiones polares y, por encima de todo, sabemos que Marte ha sufrido cambios climáticos muy drásticos en un pasado (geológico) reciente. La presencia de metano en la atmósfera, confirmada durante estos años, implica una actividad volcánica o, incluso, biológica, lo que en cualquier caso nos demuestra que no estamos ante un planeta muerto. Más que nunca, Marte es un lugar fascinante que debemos explorar. Pero no nos olvidemos que el camino lo abrió Spirit.
Spirit fotografió su "envoltorio" días después tras aterrizaje, cuando pudo rodar libre por la superficie marciana (NASA).
Spirit detectó numerosos dust devils en estos seis años (NASA).
El cráter Bonneville (NASA).
Los paneles solares de Spirit, antes y después de la acción limpiadora de un dust devil (NASA).
Gracias a Spirit sabemos que los amaneceres y atardeceres en Marte son azulados (aunque la Mars Pathfinder ya observó este fenómeno) (NASA).
Las colinas Columbia han sido las primeras "montañas" marcianas estudiadas por el hombre (NASA).
La rueda atascada de Spirit permitió poner al descubierto un terreno modificado por la acción del agua en el pasado (NASA).
Hoy Opportunity cumple 2000 días marcianos -o soles- en servicio (hace 20 soles, su hermano gemelo Spirit pasó por el mismo aniversario). Para ello, nada mejor que celebrarlo con estos pósters de Astro0 in Space.
Tras el éxito de los MERs (Mars Exploration Rovers) Spirit y Opportunity, la NASA comenzó el desarrollo de un vehículo mayor y más capaz que acabaría convirtiéndose en Curiosity (o Mars Science Laboratory, MSL). Pero Curiosity ha resultado ser -¡oh, sorpresa!- mucho más caro y complejo de lo esperado inicialmente, generando retrasos y sobrecostes de forma alarmante. Por este motivo, el lanzamiento del MSL ha sido recientemente pospuesto hasta 2011. El caso es que la NASA no sabe muy bien qué hacer con su programa de exploración de Marte tras el MSL y, aunque existen planes para unificar los programas marcianos de la ESA y la NASA, todavía no hay nada definido.
En este marco, hace poco se celebró la última reunión del MEPAG (Mars Exploration Analysis Group) para fijar el rumbo del programa marciano y definir nuevas estrategias. Una de las presentaciones más interesantes fue la propuesta de un rover de dimensiones medias, denominado MRR (Mid-Range Rover). Como su nombre indica, MRR tendría un tamaño intermedio entre el de Curiosity y el de los MERs y debería ser lanzado en 2018 (al igual que el rover europeo Exomars). La sonda costaría poco más de 1000 millones de dólares y además sería precursora de la planeada misión para el retorno de muestras marcianas. La misión de recogida de muestras tendría un coste superior a los 6 mil millones de dólares y protagonizaría el programa de exploración marciano en la década de 2020. Este septiembre se deberá tomar una decisión preliminar sobre si esta misión deberá ser prioritaria o no en el marco del Planetary Science Decadal Survey. Aunque la masa de los instrumentos científicos del MRR no sería muy superior a la de los MERs, se beneficiaría de la experiencia ganada en el diseño de los rovers anteriores y del uso de nuevas tecnologías para conseguir un retorno científico considerable. De todas formas, está por ver si la ciencia generada por MRR justifica su coste.
La NASA nos ha regalado este precioso calendario de los MER. Vale la pena imprimirlo y usarlo para causar buena -o mala- impresión a nuestras amistades.
El 24 de enero de 2004 aterrizaba con éxito en Marte el robot Opportunity. Veinte días antes lo había hecho su gemelo Spirit. En estos cinco años, los dos rovers se han convertido en todo un icono de la exploración espacial y en un logro indiscutible para la NASA. Al igual que la misión Pathfinder fue concebida en parte para borrar el fracaso de la Mars Observer, los MERs (Mars Exploration Rovers) se convirtieron en el medio por el cual la agencia espacial norteamericana pretendía exorcizar los fantasmas de la Mars Polar Lander y la Mars Climate Orbiter. A veces muchos olvidan que, sin esos fracasos, Spirit y Opportunity no hubiesen existido.
Gracias a la pareja robótica hemos aprendido mucho sobre Marte. Como muchos, yo crecí con los monótonos paisajes carentes de relieve transmitidos por las Viking -que, por cierto, han sido una de las misiones más caras de la NASA en toda su historia-. Con los MERs hemos podido contemplar el relieve montañoso del cráter Gusev o las planicies alienígenas de Meridiani. Marte ya no volverá a ser el mismo.
¿Qué relación existe entre el nuevo presidente de los EE UU y los rovers marcianos? Pues la respuesta es esta tremenda imagen de la toma de posesión de Obama confeccionada por la compañía Gigapan empleando la tecnología de las cámaras de Spirit y Opportunity:
Tras salir del cráter Victoria, Opportunityvuelve a rodar por la inquietante llanura de Meridiani, como podemos ver en la siguiente imagen:
A la izquierda de la imagen se pueden ver las huellas que dejó Opportunity durante el Sol 952 de camino a Victoria, mientras a la derecha se ven las marcas frescas. Podemos apreciar claramente la diferencia entre ambas. En realidad esta imagen es una composición de varias instantáneas tomadas en el Sol 1640 combinadas con otras en las que se aprecian nubes en el cielo marciano del Sol 1614.
La sonda EPOXI (ex Deep Impact) pasa por la Tierra y le saca un par de fotos (desenfocadas) a la Luna. Ahora la sonda ya está camino al cometa Hartley 2, tras desparecer su objetivo inicial, el cometa Boethin.
El rover Spirit cumple cuatro años en el cráter Gusev y sigue luchando por sobrevivir. Qué cumpla muchos más.
Tras leer el libro del mismo nombre, me quedé con las ganas de ver este documental IMAX (2006) basado en las hazañas de los MERs, Spirit y Opportunity. El vídeo, producido por Disney, sólo dura unos 40 minutos (lo normal en las producciones IMAX), pero consigue reflejar el espíritu del libro. De hecho, la mayor parte del documental está narrada en primera persona por el propio Steve Squyres. Lo que más me ha gustado son las escenas de animación 3D del despegue del Spirit y, naturalmente, la entrada en la atmósfera marciana y el descenso, que, aunque basadas en la ya clásica "Six Minutes of Terror", han sido retocadas para esta producción con el fin de incluir los paisajes reales captados por los rovers.
Quizás la única pega sea precisamente que no se ve mucho de las actividades de los rovers en la superficie marciana, pero en todo caso, el libro también se centra más en la génesis de la misión que en su desarrollo.
Mientras se prepara para sobrevivir otro invierno marciano, el rover Spirit ha sido pillado in fraganti por ese satélite espía marciano llamado MRO:
Por cierto, y hablando del Spirit, vía Unmanned Spaceflight.com he podido disfrutar de esta secuencia comparando el estado del paracaídas de esta sonda que yace en el cráter Gusev:
(pinchar para ver la animación)
Se observan cambios en la tela debidos a la distinta luminosidad, al viento y al polvo depositado sobre él. Curioso.
El rover Spirit superó el pasado mes de agosto los 1290 soles (días marcianos) de funcionamiento, adelantando al Viking 2. Aunque todavía le queda mucho para alcanzar al Viking 1 (2245 soles). Enhorabuena, pequeño.
Pocas veces tenemos el privilegio de conocer de primera mano las impresiones de los encargados de las misiones interplanetarias de la NASA. Si además hablamos de una de las misiones más exitosas de la historia de la exploración espacial, como es el caso de los rovers marcianos Spirit y Opportunity, el interés de la obra está asegurado. Steve Squyres, el investigador principal de los MERs, nos narra en Roving Mars las vicisitudes que le llevaron a ocupar un puesto de tan alta responsabilidad de forma muy amena y honrada. En un libro de estas características hay tres tipos de historias que interesan:
a) los desafíos de ingeniería a los que se enfrenta un equipo encargado de diseñar una nueva nave espacial. b) las dificultades personales, incluyendo fracasos varios, a la hora de sacar adelante un proyecto tan complejo. c) los éxitos, si los hay, científicos, políticos y técnicos de la misión.
Naturalmente, el libro aborda los tres puntos de forma magistral, centrándose durante la primera parte en los problemas políticos y giros del destino que hicieron de los MER una realidad. Como es lógico, recibe gran atención la "Gran Debacle Marciana" del año 98 en la cual la NASA perdió dos sondas espaciales debido a chapuzas derivadas del bajo presupuesto destinado a dichas misiones.
Sin embargo, lo que a mí más me ha interesado son las opiniones personales de Squyres sobre la política de la NASA y sobre el funcionamiento de la agencia espacial. Naturalmente, Squyres es un tipo muy inteligente y no se moja criticando a nadie, pero si uno sabe leer entre líneas, podemos descubrir varios de los grandes fallos en la gestión del programa espacial no tripulado de la NASA, como es el caso de las decisiones políticas arbitrarias que provocan la cancelación de proyectos muy interesantes en favor de otros que no lo son tanto, o la compulsión de la agencia por desaprovechar la experiencia ganada en misiones pasadas, siempre buscando "el más difícil todavía", lo que suele provocar sobrecostes, retrasos y cancelaciones.
El libro termina con las experiencias del autor a modo de diario hasta septiembre de 2004, sin dedicar ni una palabra al futuro del programa de exploración del Planeta Rojo, lo que es una pena, pues se echa de menos una opinión profesional sobre misiones como el futuro Mars Science Laboratory. Así, aunque no habla de la próxima misión Phoenix, me da a mí que Squyres no debe ver con muy buenos ojos este proyecto, teniendo en cuenta cómo pone a parir la cancelada Mars Surveyor 2001, su predecesora.
Como homenaje a los MERs, vale la pena recordar el ya clásico "Six Minutes of Terror":
O este otro que incluye toda la secuencia desde el lanzamiento hasta el aterrizaje: