.:[Double Click To][Close]:.
Get paid To Promote 
at any Location





Showing posts with label Imperio Otomano. Show all posts
Showing posts with label Imperio Otomano. Show all posts

Saturday, March 19, 2011

El Imperio Otomano en el Siglo XVI – La Expansión de Solimán el Magnífico


El Imperio Otomano fue un reino que pasó de ser una tribu más bajo el control de los mongoles a finales del siglo XIII a convertirse en los señores de todo el Oriente Próximo hacia la mitad del siglo XVI.

Uno de los grandes artífices de su expansión fue Suleiman I, también conocido como Solimán el Magnífico, Sultán del Imperio Otomano. Fue el responsable de la restauración y enriquecimiento de la capital Estambul (antigua Constantinopla), la cual había quedado en ruinas tras su conquista por Memed II en el año 1453. Reactivó el comercio, instauró numerosas escuelas para el estudio del Islam y realizó importantes obras públicas como jardines, baños públicos, colegios, etc. También el arte tuvo un gran impulso, promocionando grandes obras arquitectónicas, la poesía, la caligrafía, las miniaturas, …


Sus logros militares no lo fueron menos. Su más importante conquista fue la de Hungría, la cual formaba parte del Imperio de los Habsburgo. Estos solo conseguirían detener a los turcos in extremis ya a las puertas de Viena, la capital del imperio Austriaco.

Tras lograr el control de sus nuevos territorios en el este de Europa, los otomanos apuntarían en dirección contraria donde lograrían conquistar ciudades tan importantes como Bagdad o Basora y detener la amenaza que representaba la dinastía Safavid de Persia.

También su expansión por el Mediterráneo y la costa norte-africana sería importante, anexionándose numerosas zonas de Argelia y Túnez y convirtiendo otros territorios en estados vasallos.

A su muerte en el año 1566, dejaba como legado un imponente imperio, el cual podemos ver en el mapa.

Jose

La Batalla de Mohács – Hungría contra el Poder Otomano

A principios del siglo XVI, el imperio otomano suponía un importante poder militar que controlaba los Balcanes, Asia Menor, el litoral del mar Negro, el Mediterráneo oriental y gran parte de Oriente Medio. Comparándola con este vasto imperio gobernado por Solimán I (1520-1566), la Hungría de Luis II de Jagiello (1516-1526), era un país pequeño y débil y aun así resultaba ser el único poder regional de Europa central que había sido capaz de detener el avance otomano en el siglo XV.

Durante los años anteriores a la batalla de Mohács, el avance turco proseguía por tierras europeas. En 1521 ocupaban Belgrado y Zimona, en 1522 Orsova y en 1524 Szörény.


Cuando el sultán se decidió a atacar a los húngaros en 1526, formó un ejército de 70.000 hombres. Esto resultaba en una clara superioridad numérica frente al ejército húngaro que contó con solo 30.000. Además también eran superiores en armas de fuego pues dispusieron de 200 cañones frente a 80.


El campo de batalla estaba rodeado por los pantanos del Danubio desde el este y por una llanura de 30 metros de altura desde el oeste y el sur. El mando húngaro planificó una carga contra el ejercito otomano, mucho más numeroso, cuando éste descendiera de la llanura escarpada y resbaladiza.


Los húngaros no iniciaron el combate hasta que el ejército turco ocupó el llano. Solimán y su caballería todavía estaban descendiendo de la meseta cuando la artillería húngara abrió fuego contra el ejército enemigo. Y a punto estuvieron de alcanzar la victoria si hubieran perseguido al ejército que huía ya maltrecho. En cambio se entregaron al saqueo. Fue entonces, cuando los jenízaros llegaron a la parte alta de la terraza y provocaron una masacre decidiendo la batalla.

Las fuerzas armadas húngaras no sufrían una derrota tan aplastante desde la batalla de Muhi, en el 1241, contra los mongoles. El rey, la mayoría de los magnates y prelados, murieron. Hungría además, perdió su lucha de un siglo y medio de antigüedad por contener el avance otomano en Europa central.



El territorio húngaro se convertiría a partir de este momento en el campo de batalla entre los Habsburgo y los otomanos.

Jose

Wednesday, March 16, 2011

La Expansión de Italia por el Mediterraneo - La Anexión de Libia y el Dodecaneso

A comienzos del siglo XX, la carrera colonial estaba ya a pleno rendimiento y cualquier país que se preciase de tener un cierto peso político en la escena europea debía poseer alguna colonia en el continente africano. Italia no podía ser menos y tomó partido por la conquista de uno de los pocos territorios aun no colonizados: Libia, un país que por su escaso valor económico había pasado desapercibido hasta ese momento. Pero Italia no tenía nada mejor que elegir y debido principalmente a su cercanía, se lanzó a la conquista. En 1912, Libia era invadida, permaneciendo en manos italianas hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial.



También es en 1912 cuando Italia se dedica a ampliar sus posesiones por las Islas del Dodecaneso (en posesión otomana), con el objeto de poder controlar mejor las comunicaciones entre Turquía y Libia. La debilidad del Imperio Turco (conocido por la expresión el hombre enfermo de Europa) fue a su vez explotada casi simultáneamente por la Liga Balcánica, que dio lugar a las Guerras de los Balcanes, en las que Turquía perdió casi todos sus territorios en Europa.

Ambos conflictos deben englobarse dentro de la llamada Guerra Italo-Turca, que constituyó uno de los más importantes precedentes de la Primera Guerra Mundial y un banco de pruebas para los nuevos desarrollos tecnológicos.


Otros artículos relacionados:

JF

La Formación de los Estados Balcánicos - El Desmembramiento del Imperio Otomano

Aunque ya vimos en un post anterior como el Imperio Otomano fue perdiendo sus posesiones en los Balcanes durante la segunda mitad del siglo XIX, en los dos siguientes mapas vuelvo a incidir sobre el asunto al mostrar como durante la etapa final previa a la Primera Guerra Mundial dicho proceso continua o incluso se acelera pues en tan solo una década, su territorio se ve reducido a una estrecha franja alrededor de Estambul.



Todas las islas del Egeo cambian de dueño, donde el Dodecaneso pasa a manos italianas (buscando sus migajas coloniales, ya que en África prácticamente la habían relegado a la nada) y el resto de islas son absorbidas por Grecia que ve también como su frontera norte se expande.



Bulgaria y Serbia harán lo mismo hasta fijar sus líneas fronterizas con Grecia. Albania surge de la nada tras el desmembramiento de los territorios otomanos e incluso el diminuto Montenegro ve crecer sus posesiones.

Finalmente las pretensiones soberanistas sobre Bosnia del Imperio Austro-Húngaro, el cual también buscaba obtener un trozo del pastel, y las ansias de independencia de dicho pueblo provocarían la chispa de la guerra.

JF

La Evolución de las Fronteras en Europa durante el Siglo XIX

A lo largo de todo el siglo XIX se producen en la Europa central numerosos movimientos de fronteras que van a configurar el mapa con que la Primera Guerra Mundial se va a encontrar.






Estos movimientos en el caso de Italia y el Imperio Alemán son debidos a la reunificación de condados y ducados bajo un único poder. Por el contrario, en la Europa oriental, el Imperio Otomano sufre una desintegración de prácticamente todo su territorio continental, la cual dio origen a los países balcánicos de Rumania, Albania, Serbia y Bulgaria; territorios que constituyeron un autentico hervidero debido a las pretensiones sobre ellos del Imperio Austriaco y que finalmente provocarían el estallido de la Gran Guerra.

Grecia y el Imperio Austriaco también se aprovecharon del ocaso otomano, obteniendo una ampliación considerable de sus fronteras.






Mientras tanto, otros imperios como el Ruso permanecerán impasibles ante tales cambios, así como la siempre neutral Suiza.

JF

Thursday, June 10, 2010

El Imperio Otomano en el Siglo XVI – La Expansión de Solimán el Magnífico


El Imperio Otomano fue un reino que pasó de ser una tribu más bajo el control de los mongoles a finales del siglo XIII a convertirse en los señores de todo el Oriente Próximo hacia la mitad del siglo XVI.

Uno de los grandes artífices de su expansión fue Suleiman I, también conocido como Solimán el Magnífico, Sultán del Imperio Otomano. Fue el responsable de la restauración y enriquecimiento de la capital Estambul (antigua Constantinopla), la cual había quedado en ruinas tras su conquista por Memed II en el año 1453. Reactivó el comercio, instauró numerosas escuelas para el estudio del Islam y realizó importantes obras públicas como jardines, baños públicos, colegios, etc. También el arte tuvo un gran impulso, promocionando grandes obras arquitectónicas, la poesía, la caligrafía, las miniaturas, …


Sus logros militares no lo fueron menos. Su más importante conquista fue la de Hungría, la cual formaba parte del Imperio de los Habsburgo. Estos solo conseguirían detener a los turcos in extremis ya a las puertas de Viena, la capital del imperio Austriaco.

Tras lograr el control de sus nuevos territorios en el este de Europa, los otomanos apuntarían en dirección contraria donde lograrían conquistar ciudades tan importantes como Bagdad o Basora y detener la amenaza que representaba la dinastía Safavid de Persia.

También su expansión por el Mediterráneo y la costa norte-africana sería importante, anexionándose numerosas zonas de Argelia y Túnez y convirtiendo otros territorios en estados vasallos.

A su muerte en el año 1566, dejaba como legado un imponente imperio, el cual podemos ver en el mapa.

Jose

Friday, May 7, 2010

La Batalla de Mohács – Hungría contra el Poder Otomano

A principios del siglo XVI, el imperio otomano suponía un importante poder militar que controlaba los Balcanes, Asia Menor, el litoral del mar Negro, el Mediterráneo oriental y gran parte de Oriente Medio. Comparándola con este vasto imperio gobernado por Solimán I (1520-1566), la Hungría de Luis II de Jagiello (1516-1526), era un país pequeño y débil y aun así resultaba ser el único poder regional de Europa central que había sido capaz de detener el avance otomano en el siglo XV.

Durante los años anteriores a la batalla de Mohács, el avance turco proseguía por tierras europeas. En 1521 ocupaban Belgrado y Zimona, en 1522 Orsova y en 1524 Szörény.


Cuando el sultán se decidió a atacar a los húngaros en 1526, formó un ejército de 70.000 hombres. Esto resultaba en una clara superioridad numérica frente al ejército húngaro que contó con solo 30.000. Además también eran superiores en armas de fuego pues dispusieron de 200 cañones frente a 80.


El campo de batalla estaba rodeado por los pantanos del Danubio desde el este y por una llanura de 30 metros de altura desde el oeste y el sur. El mando húngaro planificó una carga contra el ejercito otomano, mucho más numeroso, cuando éste descendiera de la llanura escarpada y resbaladiza.


Los húngaros no iniciaron el combate hasta que el ejército turco ocupó el llano. Solimán y su caballería todavía estaban descendiendo de la meseta cuando la artillería húngara abrió fuego contra el ejército enemigo. Y a punto estuvieron de alcanzar la victoria si hubieran perseguido al ejército que huía ya maltrecho. En cambio se entregaron al saqueo. Fue entonces, cuando los jenízaros llegaron a la parte alta de la terraza y provocaron una masacre decidiendo la batalla.

Las fuerzas armadas húngaras no sufrían una derrota tan aplastante desde la batalla de Muhi, en el 1241, contra los mongoles. El rey, la mayoría de los magnates y prelados, murieron. Hungría además, perdió su lucha de un siglo y medio de antigüedad por contener el avance otomano en Europa central.



El territorio húngaro se convertiría a partir de este momento en el campo de batalla entre los Habsburgo y los otomanos.

Jose

Thursday, February 4, 2010

La Expansión de Italia por el Mediterraneo - La Anexión de Libia y el Dodecaneso

A comienzos del siglo XX, la carrera colonial estaba ya a pleno rendimiento y cualquier país que se preciase de tener un cierto peso político en la escena europea debía poseer alguna colonia en el continente africano. Italia no podía ser menos y tomó partido por la conquista de uno de los pocos territorios aun no colonizados: Libia, un país que por su escaso valor económico había pasado desapercibido hasta ese momento. Pero Italia no tenía nada mejor que elegir y debido principalmente a su cercanía, se lanzó a la conquista. En 1912, Libia era invadida, permaneciendo en manos italianas hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial.



También es en 1912 cuando Italia se dedica a ampliar sus posesiones por las Islas del Dodecaneso (en posesión otomana), con el objeto de poder controlar mejor las comunicaciones entre Turquía y Libia. La debilidad del Imperio Turco (conocido por la expresión el hombre enfermo de Europa) fue a su vez explotada casi simultáneamente por la Liga Balcánica, que dio lugar a las Guerras de los Balcanes, en las que Turquía perdió casi todos sus territorios en Europa.

Ambos conflictos deben englobarse dentro de la llamada Guerra Italo-Turca, que constituyó uno de los más importantes precedentes de la Primera Guerra Mundial y un banco de pruebas para los nuevos desarrollos tecnológicos.


Otros artículos relacionados:

JF

Thursday, January 21, 2010

La Formación de los Estados Balcánicos - El Desmembramiento del Imperio Otomano

Aunque ya vimos en un post anterior como el Imperio Otomano fue perdiendo sus posesiones en los Balcanes durante la segunda mitad del siglo XIX, en los dos siguientes mapas vuelvo a incidir sobre el asunto al mostrar como durante la etapa final previa a la Primera Guerra Mundial dicho proceso continua o incluso se acelera pues en tan solo una década, su territorio se ve reducido a una estrecha franja alrededor de Estambul.



Todas las islas del Egeo cambian de dueño, donde el Dodecaneso pasa a manos italianas (buscando sus migajas coloniales, ya que en África prácticamente la habían relegado a la nada) y el resto de islas son absorbidas por Grecia que ve también como su frontera norte se expande.



Bulgaria y Serbia harán lo mismo hasta fijar sus líneas fronterizas con Grecia. Albania surge de la nada tras el desmembramiento de los territorios otomanos e incluso el diminuto Montenegro ve crecer sus posesiones.

Finalmente las pretensiones soberanistas sobre Bosnia del Imperio Austro-Húngaro, el cual también buscaba obtener un trozo del pastel, y las ansias de independencia de dicho pueblo provocarían la chispa de la guerra.

JF

Tuesday, January 5, 2010

La Evolución de las Fronteras en Europa durante el Siglo XIX

A lo largo de todo el siglo XIX se producen en la Europa central numerosos movimientos de fronteras que van a configurar el mapa con que la Primera Guerra Mundial se va a encontrar.






Estos movimientos en el caso de Italia y el Imperio Alemán son debidos a la reunificación de condados y ducados bajo un único poder. Por el contrario, en la Europa oriental, el Imperio Otomano sufre una desintegración de prácticamente todo su territorio continental, la cual dio origen a los países balcánicos de Rumania, Albania, Serbia y Bulgaria; territorios que constituyeron un autentico hervidero debido a las pretensiones sobre ellos del Imperio Austriaco y que finalmente provocarían el estallido de la Gran Guerra.

Grecia y el Imperio Austriaco también se aprovecharon del ocaso otomano, obteniendo una ampliación considerable de sus fronteras.






Mientras tanto, otros imperios como el Ruso permanecerán impasibles ante tales cambios, así como la siempre neutral Suiza.

JF